La educación y la doma de un potro tienen una enorme importancia. 

Muchos de los vicios y problemas de carácter de los caballos adultos tienen su origen en una doma inadecuada (abuso de la violencia, excesivas exigencias, inexperiencia del propietario). Cada potro es único y tiene unas necesidades diferentes. Por eso es imprescindible que la primera etapa de la doma corra a cargo de un jinete experimentado.

En nuestra hípica realizamos un trabajo progresivo e individualizado y ayudamos a los propietarios en las primeras etapas de la monta desarrollando un plan de acoplamiento que permita establecer una relación equilibrada entre jinete y montura.